Renuncia fiscal general de Venezuela a casi dos meses de la caída de Maduro; exigía su liberación a EU

En un giro que termina de sacudir el tablero político del sur, Tarek William Saab colgó la toga. Este miércoles 25 de febrero, se confirmó la renuncia del hombre que desde 2017 manejó los hilos de la justicia en Venezuela, dejando el cargo apenas 53 días después de que una operación militar de Estados Unidos terminara con el arresto de Nicolás Maduro. La salida de Saab, junto con la del Defensor del Pueblo, Alfredo Ruiz, marca el fin de una era para el chavismo institucional.

El adiós del «Fiscal Poeta»

La noticia cayó como balde de agua fría en la Asamblea Nacional. La secretaria del Parlamento leyó la misiva enviada a Jorge Rodríguez, jefe del Legislativo, donde Saab formalizaba su retiro. El ahora exfuncionario, conocido por sus detractores como un «condenador de oficio», se mantuvo firme hasta el último minuto exigiendo la libertad de Maduro, a quien calificó como «prisionero de guerra» tras la incursión del 3 de enero.

Saab, quien cuenta con sanciones del Departamento del Tesoro de EU desde hace casi una década, fue duramente señalado por la oposición y organismos internacionales por «hacer la vista gorda» ante los abusos de las fuerzas del orden. Con su salida, el gobierno interino de Delcy Rodríguez busca limpiar la casa mientras aplica una ley de amnistía para liberar a los presos políticos que poblaron las cárceles venezolanas durante años.

Vacío de poder y nuevos nombramientos

Jorge Rodríguez informó a los legisladores que, según el manual constitucional, se debe activar un comité de postulaciones. Mientras son peras o son manzanas, se designará a un encargado de despacho tanto para la Fiscalía General como para la Defensoría del Pueblo. El objetivo es evitar que la justicia se quede «colgada» en un momento donde la tensión con Washington sigue al rojo vivo.

El frente diplomático: Nueva York y Ginebra

Mientras en Caracas se reparten las nuevas oficinas, el canciller Yván Gil llevó el pleito hasta las Naciones Unidas. Ante el Consejo de Derechos Humanos en Ginebra, Venezuela exigió la liberación inmediata de Nicolás Maduro y su esposa, Cilia Flores.

Ambos se encuentran recluidos en Nueva York, enfrentando cargos por narcotráfico y terrorismo. Mientras tanto, en territorio venezolano, Delcy Rodríguez intenta hacer malabares diplomáticos para suavizar la relación con la administración de Donald Trump, que no ha quitado el dedo del renglón tras los bombardeos a Caracas a principios de año.

 

Entradas relacionadas

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *